Caperucita y Pinocho….como ha cambiado el cuento Señor!!!
Verán ustedes.
Es que no quiero que se me haga
tarde y como resulta que estamos en al recta final de la campaña electoral, no quiero que me coja la jornada de reflexión con
el boli en la mano y vaya después a
tener problemas este humilde “escribidor”, con la autoridad competente en estos
menesteres.
Y es que hay veces que pueden mas
las ganas que el buen juicio y a pesar
de que este último no para de gritarnos en la caja de la conciencia que
calladitos estamos mas guapos, como decía Oscar Wilde: “puedo resistir todo en
la vida, excepto la tentación”.
Tiempos extraños nos ha tocado
vivir mis queridos amigos. Tiempos extraños. Tiempos en los que volvemos a
olvidar ejemplos pasados y presentes de gentes que prometen sanar y operar enfermos a corazón abierto sin dolor,
sin anestesia, sin dejar cicatriz y lo que es mas gordo aún, sin convalecencia
ni penoso postoperatorio .
Parecemos olvidarnos ,aquejados por una masoquismo de lo mas curioso, de personajes que prometen sacar países enteros de la crisis y aliviar el dinero malgastado, sin sacrificio alguno y sin que el común de los nacionales se percate apenas, y que luego deben rendirse a la evidencia de que falsear cuentas, jubilar gente a los cincuenta años y tener la fea costumbre de no pagar impuestos son circunstancias que juegan harto en tu contra. Misterioso país este de pasado glorioso cuyos dirigentes de nombre impronunciable siguen empeñados en vender la vespa de que el malo no es el que gasta, sino el que te presta.
Igualmente por estos lares, nos
ataca un repentino golpe de amnesia y se nos borra de la memoria la imagen de
esa otra gente a la que creímos cuando nos decía que todo tenía arreglo de
forma indolora y lo que resulta aún mas sarcástico, volveremos (algunos) a escuchar
a esos otros que decían aquello de “tranquilos todos, que aquí somos los primen de la clase y estamos preparados
para lo que venga”.
Corta e ingrata memoria la
nuestra amigos míos. Lucimos peladas nuestras posaderas de tanto y tanto
varapalo rectal y aún así no solo volveremos a escucharlos sino que algunos
incluso se taparan un oído para escuchar por el otro a los que nos dicen que
tienen el infalible bálsamo de fierabrás que permite a las economías seguir
creciendo subiéndole los impuestos solo a los ricos , nacionalizando empresas,
y como no, abriendo las compuertas de mas empleo público; eso si, en un alarde
de sinceridad, (cosa que es de agradecer) ahora nos han dicho que hay que bajar
el listón de lo que ha sido un rico de toda la vida y claro, el otro día me encontré
a un amigo por la calle que sonriente
como una esfinge me decía que le parecía absurda la afirmación de que es difícil hacerse rico: él con solo
unas declaraciones de mi amigo el del
cuidado look descuidado, lo había logrado en menos de veinticuatro horas. Que
cosas….
Para que hablar de limpieza de
las calles, de aeropuertos sin aviones, de ladrones por doquier, de transporte
urbano, de servicios ciudadanos. Todo eso da igual. Aquí lo que cuenta es usar
palabras huecas de contenido, del “y tu mas” y en definitiva de prometer hasta
meter y una vez metido, olvidar lo prometido (disculpen ustedes el grosero y
zafio parangón).
Azules, rojos, morados, naranjas
y todos los colores del hermoso arco iris político patrio. Nos volverán a esbozar la sonrisa congelada de Pinocho
cuando se encontró a Caperucita por el bosque y ella , infeliz inocente, lo miró
picarona y ávida de su amor fugaz y pérfido, susurrándole al oído: MIEEEENTEME AMOR MIO,
MIENTEMEEEEE.
Pues eso, que parece que en el
fondo nos da gustirrinin que nos lleven al huerto, al que por cierto le estamos robando muchas
manos “pa coger melocotones”( a mas
de uno lo mandaba yo en agosto a cogerlos)….no se si me explico.
Con Dios señores y que Él reparta
suerte.
Da gusto ver como hay gente que es capaz de hacer disfrutar a los demás contando las cosas así de bien, el post está genial, sigue desarrollando tu talento, Pipo. Un beso de tu fan nº 1.
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