Vamos a ver que yo me aclare o lo
que viene siendo un “maestro, vamos a lo que vamos, que nos liamos”. Créanme y
de corazón se lo digo, que lo que hoy les expongo, es con el ánimo sobre todo y
ante todo, de poner orden y concierto en este marasmo mental que se me está
creando entre meninge y meninge después de escuchar a tanto pensador de salón ,
político de andar por casa y melifluos post-modernos librepensadores ( lo que
toda la vida ha sido un soberano “capullo”).
A ver, separemos ovejitas
Churras
En este apartado ovino meto el
Código Penal. Para toda la raza de
habladores en general descrita en el apartado anterior, es ese cuerpo legal en
el que los jueces se basan a la hora de dilucidar si una determinada conducta
es o no perseguible y por tanto punible y digna de castigo. Miren ustedes que
lo he intentado, leído y releído, repasado mis viejos apuntes, opiniones, doctrinas,
incluso alguna sentencia, pero nada, no hay manera. No he encontrado por ningún
lado precepto, párrafo, disposición o frase que haga referencia implícita o
explicita al hecho de que el legislador haya incluido alguno de sus articulos con “intención de adornar”. Si amigos, como esas niñas monas o esos hercúleos muchachotes
de detrás del presentador que solo hacen que sonreír: ¿Qué hacen? Nada, pero adornan,
hacen bonito. Ya está.
Ah, pero hete aquí, que un día algún
alma cándida decide preguntar algo al “ente florero” de detrás del presentador.
Nada complejo, algo sencillito. Y el/la pobre sigue sonriendo, silente, con
gesto esta vez descompuesto y al borde de la lagrima.
Pues en esto del Código Penal
pasa tres cuartos de lo mismo. Un día alguien, así como medio en broma medio en
serio, destroza un par de coches de la “betemerica”, se sube encima de ellos
con un megáfono y arenga a las masas para que sigan ahí plantados, eso si pacíficamente
(porque lo violento ya está hecho así que total, para que seguir) e impidan a
la autoridad competente llevar a cabo su labor. O así, como medio en broma
medio en serio, orquesta un plan escrito, hablado y milimetrado para saltarse
la ley a la torera y declararse chupi piruli nación nueva, diversa, distinta,
separada y hasta más libre, democrática y guapetona que la otra, que como todo el
mundo sabe es vieja pelleja, fea, caciquil, antidemocrática y con una cosa
horrible de la muerte que se llama imperio de la ley. ¡¡¡Vamos hombre por
Dios!!!!
¿Y que tenemos que hacer los demás?
NADA, absolutamente NADA, Seguir sonriendo como si no pasase nada. ¿y eso por
qué? Pues por la sencilla razón de que esos artículos del Código Penal que
hablan de la sedición, rebelión, malversación, prevaricación etc etc. están solo
de adorno. Vamos, como si una vez terminada la redacción de tal compendio
legal, el legislador hubiera dicho:
- ¡a ver niño!. A esto le falta
molla, peso, sustancia. ¿Como te explico yo? como una capa más de pintura, ¿me
entiendes?
- uffff, jefe, no se yo, eh. Si yo meter puedo meter unos cuantos artículos
más, pero como luego a alguno se le ocurra usarlos, verá usted que lío.
- ¡que no hombre que no!. Si es
solo por dar apariencia. ¿Tú sabes lo que feo que queda un Código con poca chicha
y con poco número, hombre?
Pues así mismo como se los estoy
contado tuvo que ser la cosa. Y en esas estamos mis queridos amiguitos. Que hay
un juez que quiere aplicar el puñetero código y un Gobierno que quiere aplicar
la malvada Constitución. Así que ya
saben ustedes, si alguna vez tienen la desgracia de dar con sus huesos ante un juez
o tribunal, sepan ustedes que ya es posible la interposición de lo que a partir
de ahora llamaremos “Recurso de Estética Legal”, es decir, que algunos artículos
de la legislación penal vigente, e incluso de la oprobiosa Constitución están ahí
para eso, para adornar y por estética.
¿Cuáles? Ah , no se….eso ya lo
vamos viendo así sobre la marcha.
Merinas
Aquí, mis queridos lectores,
vamos a meter lo más fino de la historia que nos ocupa puesto que, no se si saben ustedes que la lana de la oveja
merina está considerada la más fina y suave de todas las hispánicas ovinas.
Hablemos pues de los ilustres evacuadores de opiniones políticas, doctos
juristas y , como no, políticos de oficio y beneficio, incluido por supuesto y
no podía faltar, mi amigo el del “cuidado look descuidado” .
A ver como entro en materia sin
hacer mucho daño aunque en estos menesteres el dolor es inherente al acto en sí
mismo, por tanto digámoslo clarito:
¿me podéis explicar como todos
estos que hablan de injerencia del Gobierno en la justicia y de la muerte de la
separación de poderes, abogan sin pudor alguno por la amnistía y por la
valoración del “clima político actual” a la hora de considerar la encarcelación
de toda esta peña de alegres muchachitos? ¿eeeeehhhhh? ¿lo queeeeee?
Señores ya está bien. ¡YA ESTÁ
BIEN!
Miren, no me cabe duda alguna de
que el Gobierno que con mesura había descolocado al independentismo con la
aplicación “merina” del 155 convocando
elecciones para dentro de pocas semanas, es el primer sorprendido por un auto
de prisión que puede volver a cerrar filas en un independentismo que corría ya
como pollo sin cabeza a la desbandada y que por desgracia pone más difícil la
tarea de reconciliar a una ciudanía que ojo, no fue la nación Española, ni el
Gobierno Central, ni ese pretendido españolismo , los que la empezaron a
separar. Jamás. Nunca. Es falso.
Aquí lo único que tengo claro es
que estoy hasta las narices de oír a mucho meapilas de reciente curriculum
universitario dar lecciones de democracia y libertad según le sople el aire.
Mirad guapitos de cara. Aquí de lo que se trata es de arreglar un problema político
y otro judicial. A cada uno lo suyo y su rebaño, de un lado las churras y de un
lado las merinas y que cada uno haga su lana. Los jueces a lo suyo y los políticos
a lo suyo, pero todos respetando las
leyes que nos hemos dado para que la cosa marche más o menos en condiciones, o
sea :
- Respetando lo que dicen las leyes para que la Constitución se reformada
- Respetando lo que dicen las leyes a propósito de los que incumplen lo establecido en el punto anterior
- Respetando lo que dice la justicia penal a propósito de los que incumplen lo establecido en ella. Interpretable por supuesto, pero para eso están los sucesivos recursos, instancias y los mecanismos establecidos en la propia ley para garantizar esa justicia igual para todos.
Porque aquí viene la parte final
del cuento: ¿y qué hay de lo mío? ¿Quién va a hacer que yo me sienta más “cómodo”
dentro de España? ¿Quién va a hacer que yo quiera ser juzgado de forma más
liviana que mi vecino según que artículo del Código Penal infrinja?
No amigo del “cuidado look
descuidado”, no. En España no hay presos políticos y no los hay porque tenemos
una de las pocas constituciones del mundo que permite albergar ideas que van en
contra de los propios principios políticos constitucionales. Otra cosa bien distinta es
que te pongas en modo acción y ejecutes actos encaminados a la consecución de esos objetivos o ideas que te rondan por la sesera ¿contradictorio? NOOOOOOO
MI QUERIDO AMIGO: D-E-M-O-C-R-A-T-I-C-O. Asi de simple; pero igual usted no termina de captar la sutil diferencia porque en sus
modelos políticos de referencia como Cuba o Venezuela, tal matiz sencillamente,
no existe.
Ya si eso otro día, les pego la
brasa con lo que se me está viniendo a la cabeza al ver la imagen de los
proceres patrios catalanes paseando por Bruselas mientras los “compis” de
fiesta se comen unas entretenidas jornadas en el trullo. Y luego dicen que ni son ni han sido
nunca españoles……